
COMBICHRIST
"Today We Are All Demons"
2008 Out of Line CD
Andy LaPlegua me ha ganado. Siempre he sido algo reticente a su adolescente vómito aggrotech, por falta de veracidad emocional principalmente, pero reconozco publicamente que me he equivocado, y al contrario que los mortales generalmente me alegro mucho más cuando me equivoco que acertando, sobre todo con sorpresas como estas. Combichrist es tan real como una atronadora pista de baile viviendo en tu cerebro. El esperado “Today We Are all Demons” es un sideral puñetazo de autoridad en la mesa del nuevo EBM, o Techno Body Music hablando más propiamente, combinado con industrial, hardcore y una agresión permanente de samples y letras de sexo y violencia absolutamente atronadoras. Desde que el play se activa la agresión es continua, sin descanso, una lección de alienación musical que crítica de manera despiadada la psicología interior y atormentada de una sociedad en crisis, excesivamente tecnificada, fría y deshumanizada. La intro, un manifiesto llamado “No After party”, no es más que una grabación en el buzón de llamadas perdidas de un móvil, en el que una angustiada llamada de socorro queda reducida al absurdo. Después del horror, podemos volver a escuchar el mensaje, grabarlo o borrarlo... Cínico, así fluye “Today We Are All Demons”.
La tormenta de bpm´s posterior trae consigo las mejores influencias, se nota el ardiente industrial del exquisito “Embroyed” de Wumscut –sobre todo en “Spit”- o de unos Nitzer Ebb dopados como en la excelente “Get Out My Head”, o los NIN de “Downward Spiral” en la letánica “Today We Are All Demons”, o incluso el single “Sent To Destroy” –pensado para introducirse en el mercado americano- parece sacado de algún disco de Sepultura o Ministry. Todo pasado por una batidora de technno agrario, más cazurro que Bisbal y Rosa hablando de sus discos, una orgía de beats bailables que dejan las neuronas más secas que el mueble Bar de Mickey Rourke. Hay dos temas que me gustaría destacar, “Can´t Change The Beat” y “Scarred”, dos granadas de mano para masacrar una pista de baile. El socavón resultante será histórico. Destaca sobremanera la excelente producción, excelente, militarizadamente mezclada, y muy atenta a los detalles. La versión limitada en precioso digipack trae consigo un cd extra de ocho canciones, menores si lo comparamos con su hermano mayor, pero con una calidad asombrosa. Más techno, este cd llamado “Today We Are All Demons: Dark Side” justifica el gasto extra tanto si eres fan de la banda como si no. Es techno agrario y simplón, sin voces, sólo loops con un bajo amplificado hasta convertirse en tu latido vital, más unos cuantos bpm´s por aquí y por allá, al estilo de unos Motor, por ejemplo. En otras palabras, un trabajito “adorable”. Samples variados y muchas ganas de soliviantar al personal hacen el resto. Increíble, pero 2009 acaba de empezar y ya nos ha traído la primera obra maestra. Ahora que NIN está de capa caída, que Wumpscut hace el ridículo, y que el Fary ha muerto, nada mejor que Combichrist para sentir el peligroso frío del metal industrial en las pistas de baile.
