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IN MY
ROSARY
"The Shades of Cats"
2002 SAD
EYES CD
La verdad es que había perdido totalmente
la esperanza de volver a escuchar nuevo material bajo el nombre de In
My Rosary, hacía ya cinco años desde aquel "Against
the Grain" y no había tenido ni la más mínima
noticia de la que se convirtió en unas de la mejores bandas del
sonido Folk en los años 90.
Pero después de la confirmación de que este disco iba
a ver la luz, mis dudas crecieron aún más, aunque esta
vez se dirigían hacia el matiz que iba a tomar la música,
¿sería la música sencilla, pero a la vez llena
de melancolía, tristeza y oscuridad de sus primeros álbums?
o
¿seguirían con los desvaríos electrónicos
de su últimos trabajos?.
Al oír con tranquilidad el CD, se nota que la banda se ha quedado
sobre todo con la parte que tantos éxitos le dio en el pasado,
pero sin olvidar esa tendencia electrónica que tanto le gusta.
Digamos que es una mezcla perfecta entre esa guitarra acústica,
que a menudo nos hizo disfrutar, con toques electrónicos, utilizados
quizás para saciar su hambre de evolución hacia otros
campos. Hay que admitir que IMR lo que hace lo hace muy, pero que muy
bien. Así pues, se les puede acusar de sonar siempre igual aunque,
esto es una cosa que ellos quieren evitar a toda costa con la incursión
en otro tipo de sonidos, sobre todo los electrónicos. Pienso
que con este álbum han conseguido un equilibrio perfecto entre
su sonido característico y esa pretendida evolución, cosa
que no consiguieron en su anterior trabajo, ¡lástima que
tuvieran que pasar cinco años para ello!.
En cuanto a los temas podríamos destacar el número dos
"To End", un corte con marcadas guitarras que sobresalen por
ser mucho más potentes de lo habitual, lo que nos muestra otra
perspectiva más en la música de este magnifico dúo.
"A Naced Cloud", "Goodbye" o "Towards Wonderland",
son canciones que se encaminan hacia la onda más Folk, y en general
el álbum es una genialidad. Aunque podríamos destacar
también la versión del mítico "Red Light",
de Siouxsie and the Banshees.
Para terminar dar la bienvenida otra vez a uno de los grandes y pedirles
que no nos hagan esperar otros cinco años para otro trabajo.
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