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TRAJEDESALIVA
"Mima Blanca"

2003 Margen Records CD

Si tuviera una forma de haceros llegar lo que este disco puede llegar a transmitir sin tener que usar palabras, lo haría sin ninguna duda. No hay combinación de símbolos escritos que puedan describir lo que "Mima Blanca" es sin caer en traiciones y falsas referencias. No hay crítica que pueda hacer justicia a la obra que ha creado esta formación gallega sin quedarse corta en absolutamente todos sus aspectos.

Nueve cortes sin nombre o un concepto dividido en nueve paradas, nueve postales de evocadora y oscura belleza que rompe todos los cauces de lo establecido por la rancia dictadura del Gusto Único (tm) y se atreve a bucear en aguas más profundas buscando una inspiración distinta. Nico y Diamanda Galas figuran en los créditos como inspiradoras de la música de este trabajo, y a medida que nos sumergimos en él advertimos insinuaciones, efímeras melodías que homenajean a las musas y luego desaparecen, dejándonos con la duda de si lo habremos escuchado o habrá sido un simple espejismo de nuestra memoria.

Pero queréis que os hable más de la música, que os cuente cómo suena esto. Y no puedo. Hay guitarras que aparecen tímidamente y se retiran, y melancólicas trompetas rompiendo el aire en gritos para sordos, y ominosos bajos que dibujan patrones en la oscuridad, y momentos en que el ritmo es firme y la melodía definida, y momentos en que la tristeza hace languidecer las manos de los músicos y fluye algo que no es música sino alma. Y momentos en los que fantasmas de cabello rubio agitan un teclado como una bandera blanca al viento, y ritmos nerviosos de una batería en la oscuridad, y Una Voz que viene a separar con machete la blanca de la leche. Y en medio, todo lo demás que hace que la música sea algo grande, que hace que recordemos que hay algo llamado Arte y que es escurridizo y voluble y difícil de capturar.

"Mima Blanca" es sencillamente, una lección de música con mayúsculas, una obra cuya mezcla de crudeza y melancolía puede llegar a herir irremisiblemente y una patada a cualquier tipo de barrera o convención acerca de cómo deben hacerse las cosas. Un disco para escuchar toda la vida y que jamás llegará a perder sentido ni validez. En los límites del 2003, yo ya tengo mi disco del año.

 

 

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