COMENTARIOS
 

ANATHEMA
“A natural Disaster”

2003 Music for Nations CD

La obra definitiva de los ingenieros del sentimiento. La banda sonora del sueño de un niño.
La mítica banda inglesa Anathema regresa dos años después de "A Fine day to exit", una grabación que pasó prácticamente sin pena ni gloria para los fans de la banda Doom metal, aunque aquellos que hemos seguido su progresión a lo largo de los años ya hemos asumido que esta etiqueta está más olvidada que otra cosa.

Hace ya varios discos, y sobre todo a raiz de la muerte de la madre de los hermanos Cavanagh, principales tuercas del motor creativo del grupo, decidieron sumergirse de lleno en el terreno experimental para descubrir qué es lo que podían hacer. Y el resultado es abrumador. Cada disco que han sacado desde el "Judgement" allá por el 99 no ha sido sino un abrir de puertas que conducen a otras dimensiones, unas melodías cargadas de emoción tanto o más que una tormenta cargada de electricidad... un huracán de sentimientos.

Y eso es este "A natural disaster", editado este año en su habitual Music for Nations, una sucesión de temas para nada desastrosos que ahondan en la experimentación hacia vertientes más progresivas, siempre manteniendo el misticismo de los teclados marca de la casa, y además con la inclusión del hermano del cantante (guitarrista y teclista además) en las voces. Todo un acierto.

Ya en los cinco primeros minutos del larga duración te haces una idea bastante aproximada de la experiencia que estás a punto de vivir. Ritmos suaves y pausados a lo largo de los diez temas que avanzan in crescendo, una progresión atmosférica que parece alcanzar el cielo con la punta de los dedos y hacerte sentir más cerca de Dios..."Closer", como reza el tercer tema. "Childhood dream" es un tema precioso en el que podemos apreciar las risas de un niño que juega desenfadado, inocente pero sobre todo inconsciente de lo que se le avecina en el futuro. Anathema regala un pedazo de lo que fueron antaño con "Pulled under at 2000 meters a second" (Empujado a 2000 metros por un segundo), un tema cañero de crujientes guitarras con aires a "the Silent enigma".

La auténtica sorpresa la protagoniza el tema que da nombre al disco, la séptima pista del CD. Y es que me fue imposible no establecer semejanzas con Portishead en cuanto oí la voz de esa chica que debería tener más presencia en el futuro. Una voz preciosa para un tema precioso. Ella dice... "No matter what they say, no matter what they do...can´t change what happened"
(No importa lo que dicen, no importa lo que hacen, no puedes cambiar lo que ocurrió).


El disco está producido por Dan Turner, un señor que ha sabido captar a la perfección el sonido del grupo, y el resultado es impecable. Echa un vistazo a la portada, prólogo de lo que se te avecina si decides oir este "Desastre natural"
Ya se sabe lo que uno puede enrollarse cuando comenta el disco de su grupo favorito. Podría escribir maravillas sobre cada uno de los temas, pero no quiero destriparte el disco...Es un experiencia que no puedes dejar pasar. Ve a por él!!.


 

NECROPOLIS