

Torsten Vogler, o lo que es lo mismo, su proyecto May Fly regresa con este larguísimo mini cd de dieciséis temas tras el buen sabor de boca que dejó su anterior trabajo llamado "Flight into the darkness" hace ya casi dos años. Un proyecto que, en cierta forma, y gracias a su estilo, encuadrado en la electrónica oscura, nos propone un viaje hacia épocas pasadas sin dejar de lado la tecnología actual, pero añadiendo un punto de suavidad a todo el caos acelerado e infernal que impera en estos días en la dark electro, quizá con elementos más propios de lo que en los noventa llamábamos techno-dark recordándome en ocasiones a los primeros Terminal Choice, con un uso de voces más oscuras (que no agresivas) y una variedad de ritmos y melodías que, como digo, suavizan en gran medida el resultado final de las composiciones que trae "The Face in The Mirror", cuyo tema principal ha sido compuesto a medias con Kai Arnold, cerebro de los imprescindibles Wynardtage y uno de los responsables del sello X-Cem, ahora mismo centrado en los nuevos valores de la electrónica oscura y cuyo catálogo resulta muy recomendable. Este tema aparece, aparte de en su versión original, con siete remezclas realizadas por gente tan importante como Nurzery Rhymes (impresionante versión en la línea del trío), Acylum, Re:Legion, Stin Scatzor o los franceses A7ie, y es el plato fuerte del compacto, aunque le acompañan siete cortes más que sin duda nos transportan más allá de la pista por lo variado de sus estructuras.
Una vez pasada la euforia de los dos primeros cortes (sobre todo con el club mix, que hace honor a su nombre) nos encontramos con un auténtico ejercicio de melodías oscuras perfectamente acompasadas sobre ritmos bailables y un excelente manejo de los samples, como sucede en "Die Hölle" o en la revisión de "Ich will Tanzen", uno de los mejores temas de su anterior disco, esta vez más cargado de melodías y con nuevos arreglos de percusión y sonidos, igual de logrado que el original. Temas como "Suicide by train", que se torna más agresivo tras una magnífica introducción y un hipnótico sonido que conduce el tema o el limpio y melódico "Angelie" (otra versión de su anterior Cd y que me recuerda a Solitary Experiments) muestran un acercamiento menos acelerado y un gusto más pendiente de la creación de buenas melodías y atmósferas, lo que convierten a May Fly en el punto medio a situar entre frontera que divide electrónica oscura y dark electro, aunque tal vez acabe alentando más a los seguidores de la vieja escuela electro gótica por ofrecer un sonido muy maduro y que, como ha quedado demostrado, sigue vigente, por lo que hay que felicitar a Torsten por seguir esta línea, esperando poder seguir disfrutando con su forma de sentir la electrónica oscura, repleta de guiños al pasado.
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