

La distribución de este nuevo trabajo, el tercer larga duración, de los suecos Run Level Zero se lleva a cabo a través del sello canadiense ArtOffact, tal vez para llegar mejor a la audiencia del continente americano, dejando para Europa la edición desde su sello original, Memento Materia, y creo, bajo mi punto de vista, que esta nueva obra no va a pasar desapercibida entre los seguidores de la EBM en ambos lados del Atlántico, con lo cual me alegro mucho de que se lo hayan montado así para difundir “Arctic Noise”. Estamos ante un disco soberbio, imposible de dejar de lado y al que hay que prestarle la mayor atención, ya que no es para nada el típico Cd de consumo rápido que dentro de dos meses lo tendrás criando polvo en tu estantería. Nada más lejos. En este caso, Hans Akerman, artífice del proyecto, junto a Ville Hising (teclados) y Ola Sundell (percusiones), han firmado un auténtico trabajo de electronic body music en una onda muy canadiense (por si fuera poco ya con la distribución), en la que los ecos de monstruos como Front Line o Skinny Puppy se unen al potente estilo que RLZ ya llevan mostrando desde que, en el año 2001 iniciasen su andadura con el prometedor “Symbol of Submission”, depurando poco a poco su sonido para, en el caso que nos ocupa, hacer toda una obra maestra y un disco de cabecera para los tiempos que corren.
“Arctic Noise” es, en líneas generales un disco rápido, que transcurre a ritmo frenético, con secuencias de bajo muy marcadas y predominantes sobre los que se despliega toda una paleta de sonidos electrónicos y melodías muy épicas y oscuras, junto a una voz muy agresiva, no demasiado estridente ni saturada a nivel de tratamientos vocales, con lo cual, y en definitiva, llega mucho más al oyente. Estribillos que se quedan a la primera, como el de “Black Cinder”, primer tema del Cd, que nos lleva a “Deny Me”, algo más oscuro, con algunos toques de la primera onda de In Strict Confidence en el uso de las melodías, pero igual de bailable y pegadizo. La velocidad se aumenta con “Hitting Ground”, arrebatador estribillo, todo un alarde de programación y buena voz. En esta onda tenemos la mayoría de temas, sin que se parezcan entre ellos, demostrando la variedad del estilo a través de geniales composiciones. “Incision” y “Shine” marcan un giro más clásico, pero igual de efectivo, con un mayor protagonismo de las secuencias en dos temas muy bailables, al igual que los electrizantes “Hey Mister” y “Hand to Mouth”, que siguen esos compases tipo FLA, con temas que estallan en el estribillo. Pero no todo es frenetismo en “Arctic Noise”, también hay espacio para temas mucho más lentos y oscuros, aunque igual de contundentes, como “Lies Told”, que podrían haberlo firmado Skinny Puppy, y en el que incluyen una guitarra acústica e impredecibles cambios de ritmo, otro gran tema de este disco, que junto a la solemne “Stroke” y al ya conocido “With one Voice”, nos muestran otra cara más dentro de uno de los mejores discos que han salido el año pasado. Si te gusta la ebm clásica con aires modernistas vas a disfrutar durante mucho tiempo con el mejor trabajo de Run Level Zero. Toda una lección de cómo hacer doce temazos y, de paso, recordarnos que la ebm sigue en pie más en forma que nunca, al igual que este proyecto sueco, que deja claro que están aquí para quedarse. Un SOBRESALIENTE cum laude. Mi más sincera enhorabuena para Hans, Ville y Ola, porque se lo han montado de película.
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