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NICK
CAVE & THE BAD SEEDS
"Abbatoir Blues / The Lyre of Orpheus"
2004 Anti DCD
Aunque el rol de Blixa Bargeld era cada vez más
discreto en los últimos trabajos de los Bad Seeds, había
mucha curiosidad por saber qué sería del sonido del grupo
tras su marcha. Si unimos esto a la decepción que causó
"Nocturama" a los fans y la crítica (a mí me
gustó, que conste), este CD viene precedido de una expectación
muy comprensible. Para estar a la altura de esas expectativas y hacer
un retorno a lo grande, el australiano ha elegido hacer de esta entrega
un disco doble: una jugada peligrosa, ya que es difícil mantener
el nivel de calidad durante más de 90 minutos sin recurrir a
material de relleno. Y eso es lo que parece haber ocurrido en este caso.
De los dos discos, la joya es para mí "Abbatoir blues",
donde se encuentran concentrados en general los temas más agresivos
y los más "raros" y oscuros. Sin ir más lejos,
el inicial "Get ready for love" suena como si The Birthday
Party volvieran a grabar en el 2004: rápido, macarra y ruidoso,
pero con unos coros que matan del gusto. El primer single, "Nature
Boy", también destaca por su contagiosa energía,
su contundencia y su alegre melodía. Y aunque "There she
goes, my beautiful world" sigue esta onda, para mi gusto sin embargo
se queda a medias, siendo el tema más flojo de todo este álbum.
Aparte de los derroches de adrenalina también hay sitio en "Abbatoir
Blues" para tempos más densos y experimentales como "Cannibal's
Hymn", "Fable of the Brown Ape" o el tema título,
e incluso para un par de momentos de hermoso relax en "Messiah's
Ward" y "Let the bells ring", dos canciones preciosas
y emocionantes que sin llegar a ser baladas sí que sacan ese
lado más sentimental y dramático del señor Cave
que tanto nos gusta. Para el final queda el que sin duda es mi tema
preferido, "Hiding all away", un corte magistral que comienza
con un ritmo pesado y acechante para acabar estallando en un orgasmo
de coros y distorsión tras más de 5 minutos de tensión
acumulada y falsos avisos. Una auténtica maravilla que representa
el punto más alto de un álbum casi perfecto, casi sin
desperdicio.
"The Lyre of Orpheus" es, lamentablemente, algo muy distinto.
Salvo el propio tema título, el resto son todo cortes lentos,
baladas poco inspiradas y aburridos medios tiempos, como si hubieran
guardado para este disco los restos del anterior o las caras B. Tan
solo "Easy money" y hasta cierto punto "O Children"
me han llamado un poco la atención y suenan con un poco más
de feeling. El resto es completamente superfluo y no me parece que añadan
nada ni al CD ni al impecable trabajo de Nick Cave como "baladista"
hasta ahora.
¿El balance final entonces? Para mí es positivo. "Abbatoir
Blues" es un pedazo de disco, e incluso "The Lyre of Orpheus"
tiene un par de temas aprovechables. Me parece un exceso haber publicado
un disco doble con tanta morralla, pero es que hay que reconocer que
los momentos buenos son "jodidamente" buenos. Por esta vez
pase, pero el siguiente, con lupa.
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