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MROK
"Eternal Madness"

2003 Beast of Prey CD

MROK surgió en otoño de 1997 como proyecto de un solo hombre, Orias Drakhmoor, que influenciado por músicas tan variopintas como el industrial ambient y el black metal, y tras haber grabado dos cintas demo, se lanzó a la producción del que nos ocupa, "una larga visión del poder infernal nacido en mi mente", como el propio Orias describe.
Este proyecto polaco, a pesar de estar editado en 2002, llegó a mis manos hace tan sólo un par de semanas. Con sólo observar su austera portada marrón y las letras negras de tipografía Dark Throne más dos cruces invertidas, y sabedor de que Polonia ha dado grandes bandas a la escena death y black extrema como Belfegor, Behemoth, Vader o Gontyna Kry (asociados estos últimos al Frente Celtíbero Pagano), me convencí de que se trataba por fin de una obra de impío Black Metal llegada a mis mano. Mi gozo en un pozo.

"Eternal Madness" es básicamente un disco de dark ambient muy simple pero muy descriptivo. Agónicos pads distorsionados o simplemente sonidos metálicos con interminables reverbs que otorgan esa sensación de profundidad y alguna melodía que suena tan lejana como la propia Polonia, dan vida a este interesante trabajo. El corte que abre el disco, Acht- Komma- Acht: Self Destructive, con la inclusión de discursos nazis (qué raro) y sampleados de bombas que se repiten hasta la saciedad, nos abre un mundo desolado de posguerra y muerte. Justo a partir de "Inny Wymiar Ciemnosci", el segundo tema, el ruido se torna calma musical, que no refleja otra cosa que la ausencia de vida mientras los desvanecientes ecos de fondo constituyen el mal que se va en busca de tierras yermas para continuar sembrando su mundo de dolor.

Por su parte, los sonidos aparentemente sintetizados del tema "KHAOS" me recuerdan a las fantasías analógicas de Haus Arafna, salvando las distancias, mientras "Nacht und Nebel" se perfila como la pieza ambiental más ultralenta de este trabajo. El tema "Legion Mrok - Heil Satan", cuyo título me devuelve mis sospechas blackmetaleras, da continuidad a este legado de desolación sellado con "Curse generation", la última pista del álbum. Cabe destacar en todo momento la ausencia de voz en todos los temas, salvo el citado sample, lo que por otro lado ayuda a cultivar la psique y entrar de lleno en el oscuro universo MROK.


Realmente muy pocos elementos componen este trabajo, la mayoría son sucios loops de audio que se repiten insistentemente y sobre la que se ejecutan algunos sonidos distorsionados aislados y melodías para las que hay que aguzar el oído. La producción del disco, como no podía ser de otra manera entendiendo el concepto, es bastante mediocre, aunque al ser de corte oscuro y ambiental, la escucha no se muestra desagradable.
Así que quede claro que de Black metal nada, este trabajo es puro Black industrial ambiental y no tiene nada tiene que ver con los compatriotas metaleros de MROK, aunque conceptualmente encuentro similitudes entre ambas ideologías, tanto en las vertientes paganas como satanistas. No sé qué pensará Marduk al oir este disco, pero si se han permitido las últimas patujadas sonoras de Mayhem, te aseguro que este disco tiene al menos una escucha.



 

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