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MROK
"Res Divinae"

2004 Beast of prey CDR

Da gusto contemplar cómo, ante las limitaciones presupuestarias, las bandas no frustran su deseo de lanzarse al panorama musical. Ejemplo de esto es el sello polaco Beast of prey, que sigue editando interesantes trabajos en formato CDr, dando voz a formaciones que tienen mucho que decir y suben el listón en cada publicación, como es el caso de este "Res Divinae" del proyecto MROK. Oscurantismo industro-ambiental en su máxima expresión nos depara esta banda que autotilda su género de black ambient, y que consiste en una sucesión de inquietantes sampleados que vienen a hacerse eco de los rincones más sucios y pesadillescos de la ignota psique humana.

Esta nueva incursión de MROK recoge el legado de horror de su primer trabajo "Eternal Madness", pero en esta ocasión imprime un concepto al cd al dividirlo en dos partes, "Perdition" y "Damnation". En el primero, se hace un recorrido expeditivo por diferentes pasajes del ambient oscuro en trazos como "Ersatz Sheol", "Jezer - Hara" o "The fallen". En el segundo acto, Orias Drakhmoor, motor creador de MROK, trata de plasmar diferentes emociones como dolor y miedo a través de recursos como bucles distorsionados al límite, pads de ambiente o incluso algunos cantos gregorianos que sellan el corte "Hallowed by martyr blood". "Malum in Se", octava pista del compacto, nos introduce de lleno en una factoría de dolor, metales chirriantes y ambientes sórdidos. Un placer para los amantes del ambient industrial.

El tratamiento de la producción sigue siendo igual de sucio pero en esta ocasión, y a diferencia de "Eternal Madness", el sonido adquiere una mayor cantidad de matices que enriquecen el producto final, haciendo que los 44 minutos de este trabajo llegado directamente desde Polonia se hagan más atractivos y, sobre todo, inquietantes. En el tramo final se aprecia incluso un cierto acercamiento al noise rítmico, lo que me ha dejado un grato sabor de boca puesto que sería estupendo, bajo mi opinión, que el señor Drakhmoor hallara un punto intermedio entre ritmo y ambientación en futuras publicaciones.

Definitivamente, los caminos de la música oscura son inescrutables. Es alentador saber que con un buen puñado de samples, un editor de audio y (no nos equivoquemos), mucho talento e imaginación, se puedan crear obras tan espeluznantes como esta "Cosa Divina" de la muerte, nunca mejor dicho, que se nos brinda en plato frío y cuya degustación debe ser lenta y con predisposición a conciliar el sueño. Ojo, sin el despertar garantizado. Tan sólo acabar recomendando la adquisición de este trabajo, una pequeña muestra del esfuerzo que, desde Beast of prey, se destila hacia estos estilos marginados. Larga vida a esta "cosa divina" que arremete contra nuestro entendimiento tradicional de música.


 

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