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SOPOR AETERNUS & THE ENSEMBLE OF SHADOWS
"Dead Lovers' Sarabande (Tace One)"
1999
Apocalyptic Vision
CDBox
La primera vez que tuve en mis manos este CD y contemplé el libreto creí sentir una corriente de aire frío, muerto, acariciar mi rostro, y un lejano chocar de huesos en la lejanía parecía avisarme de que el vacío cósmico me estaba esperando, y que más allá no hay esperanza... Árido. Sin vida. Sin luz. Así es este último trabajo de Sopor Aeternus. Dando un nuevo giro a su estilo, sin estancarse dos discos seguidos en lo mismo, Varney sigue avanzando en solitario por una senda de espectros y lamentos, una senda que jamás esconde lo mismo tras cada recodo, pero que es ya familiar a todos quienes la seguimos a su lado.
Si "The Unexperienced Spiral Traveller" nos mostraba a un Varney mucho más intimista que en "Todeswunsch" y definitivamente alejado del extraño y retorcido "Ich tote mich...", este "Dead Lovers' Sarabande" alcanza toques casi litúrgicos. La lista de colaboradores se ha ampliado notablemente, contando Sopor Aeternus en la actualidad con ocho miembros adicionales (contrabajo, violín, chelo, tuba, oboe, trombón, guitarra, trompeta y cor anglais). La instrumentación, como puede uponerse, es exquisita.
Como comentaba al principio, la impresión que deja este CD es de frialdad absoluta: el libreto en blanco, negro y tonos de gris, las fotos de Varney ataviado como una viuda desconsolada, la austeridad de la presentación, crean un ambiente propicio para degustar una auténtica obra maestra. Sólo encontramos un tema ("Hades Pluton") con aires danzables, quizá alegres... El resto del disco es un viaje a través de la melancolía, la dulzura del más amargo dolor, el susurro de la muerte danzando al son de una flauta y una guitarra acústica. Todo el disco es un lamento frente a la Parca, una suave voz acariciando tus oídos, una delicada instrumentación que te desgarra sin tocarte, que hace brotar lágrimas del corazón más petrificado. Esta es la infinita belleza del mundo de Sopor Aeternus... La soledad en la noche, la vela que nos hace compañía cuando no queda nadie más, la respiración en el silencio.
Quizá no sea objetivo, pero no puedo evitar estremecerme cuando oigo este disco, uno de los pocos que merecen el adjetivo "sublime" de entre lo que he podido oír en mucho tiempo. Sí, sublime es la palabra. Sublime es el tema "The Sleeper",el tercero que Varney compone para un poema de E.A.Poe (tras "Der Bruderschaft der Schmerzes" y "Alone"). Sublime y desgarradora es "Ich wollte hinaus in den Garten",sublime es "Inschrift/Epitaph", oscuro y sepulcral como un velatorio...e igual de solemne. En una ocasión dije que Sopor Aeternus ya no me sorprendía como antes; creo que me equivoqué. Consigue este disco y disfrútalo a solas, en la intimidad de tu alma. Jamás te arrepentirás.
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