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DISTORTED MEMORY
"Burning Heaven"

2006 Noitekk CD

“Burning Heaven” es la tarjeta de presentación del canadiense Jeremy Pillipow, o lo que es lo mismo, su alter ego Distorted Memory, en la todopoderosa Noitekk, abanderada del dark / harsh electro en este nuevo resurgimiento del estilo,con una ya más que reconocida calidad a la hora de elegir las bandas, demostrando durante toda su historia, haber creado un sonido y estilo propios con cada fichaje que nos presentan, y que, en el caso que nos ocupa, no viene a ser sino otra confirmación más de que son garantía incuestionable de calidad y referencia obligada para los seguidores de esta corriente iniciada a comienzos de la pasada década.

Precisamente, este debut, compuesto por diez cortes perfectamente producidos, me trae a la cabeza, quizá por la atmósfera insana y satánica que destila, sobre todo a la hora de elegir los sampleos que nos asaltan en todos los cortes y por poseer interesantes arreglos de cuerda, a épocas remotas, en donde yelworC, AMGOD o el maestro Claus Larsen eran dueños y señores de un estilo conocido como dark body, y que, en la actualidad, rebautizado como dark electro (o harsh, tú mismo), no viene a ser sino una evolución en la que, pese a no haber mucha innovación, si nos llegan bandas con gran calidad y buenas formas en lo que a ejecución se refiere, como nos ha dejado claro Jeremy en este su primer trabajo.

Dejando a un lado que “Burning Heaven” no representa nada nuevo bajo el sol, sí es destacable la manera en la que se desarrolla, con ritmos, la mayoría de las veces endiablados, repletos de samples y multitud de matices que se van añadiendo a medida que los cortes crecen y avanzan, como es el caso de “God´s Wrath”, “Sweet Evil” o la épica “Loss of Faith”. Letras en torno a la religión en un concepto un tanto apocalíptico ensalzados por una buenísima voz procesada, sumergidas en una paleta de sonidos electrónicos que, junto a interesantes arreglos de cuerda (“Hellion´s Fall”) y las consabidas pinceladas industriales, dejan caer algún medio tiempo (“Sons of Perdition”, excelente) e incluso algún interludio entre tanto frenetismo con elementos y melodías de piano que le añaden un toque muy macabro y evocador de viejas épocas dentro de los patrones que dominan actualmente este sonido, hoy en día carente de innovación, pero que con trabajos como este nos hacen olvidar este tipo de detalles. Lo de siempre, pero bien hecho. Muy, muy bien hecho.

 

NECROPOLIS