COMENTARIOS
 

VELVET ACID CHRIST
"Lust for blood"

2006 Metropolis Records CD

“Lust for Blood” supone el regreso del veterano Brian Erickson tras un paréntesis de casi tres años desde su anterior “Hex Angel”, un trabajo que aparcó las tendencias más bailables de sus dos anteriores obras y nos llevó de vuelta a los inicios más ásperos y rudos de este fascinante y experimentado proyecto oriundo de Denver, el cual, con una trayectoria intachable y manejando un importante espectro sonoro en cuanto a influencias se refiere se ha convertido por derecho propio en un referente dentro de la electrónica oscura norteamericana.

Este nuevo CD, editado el año pasado viene a mostrarse como un repaso a todas las etapas de la banda, manteniendo ese sonido característico plagado de secuencias planeadoras y melodías siniestras a la vez que bailables en su mayoría, sorprendiendo siempre la calidad compositiva que Brian y sus colaboradores (casi siempre fijos) tienen para, tan pronto rozar los parámetros del trance más cibernético como para ofrecernos un desgarrador corte a medio tiempo, sonando a la vez tan identificativo, sin perder esa esencia de heterogeneidad característica desde el principio, la cual reaparece en “Lust for Blood” en forma de pequeños episodios de toda su trayectoria, homenajeando a sus amados Cure en el corte “Crushed”, con una guitarra que parece robada de los mejores momentos de la banda liderada por Robert Smith, permitiéndose hasta el lujo de emular su timbre de voz en “Parasite”, en contraste con su base, puramente bailable. Esta constante se repite en todos los temas de esta nueva criatura de perverso diseño, en donde temazos como “Wound” (primer single), “Discolored Eyes” o “Lust” te trasladarán a los orígenes que le han otorgado el reconocimiento de clásico, inmersos por aquel entonces en la electronic body music y la dark electro tipicamente norteamericana, reminiscencias que se dejan notar aún más en “Polyester Meth Jeus”, de base cortante pseudoindustrial, o en la breve “Kashmir Crack Krishna”, de bombo algo distorsionado que se ve interrumpido por un riff de guitarra y una demoledora secuencia de bajo, acompañada siempre de la personal distorsión vocal de Brian. Otros dos temas igual de destacables por la riqueza y diversidad de sus strings son “Ghost in the Circuit”, un instrumental a medio tiempo en el que se superponen melodías de carácter melancólico tratadas progresivamente mediante efectos envolventes, creando una atmósfera muy espacial. El siguiente, “Machine”, mantiene un tempo similar al anterior y añade una voz robotizada que me trae a la cabeza a gente como Mind In a Box o a la Yendri de los primeros discos por su aire oscuro, flotante y cibernético a la vez. También hay espacio para las estructuras propias de la época de escarceos con el goa en los dos bonus tracks que cierran el disco, siendo más destacable el segundo, “Ghost Regen”, ambos instrumentales y que ponen un punto y seguido a este viaje a través de las tendencias que se han ido sumando dentro de la carrera de una formación que, pese al paso del tiempo, se enriquece y sorprende sin perder una identidad tan vasta como compleja con cada puzzle sónico que nos presentan en formato CD, los cuales, una vez que hemos encajado todas sus piezas, nos dan la palabra PERFECCIÓN como resultado final.

 

NECROPOLIS