NEUROPA
Albert Martínez y Jason Last se han convertido por derecho propio en el grupo synthpop más importante de Australia y también, gracias a su carisma, en uno de los favoritos de los nuevos consumidores y de A Different Drum. Es realmente encomiable la calidad y la selección rigurosa de bandas que hace este sello, enfocado al pop electrónico en la mayoría de sus vertientes e importando bandas, sean del país que sean, haciendo del sello de Todd Durrant el más importante dentro del panorama desde hace ya varios años. “The Blitz”, publicado a comienzos de este año se aleja un poco del sonido Erasure que venían practicando, sonido, por cierto, ejecutado de manera excelente, con unos ritmos más potentes y pegadizos que sus predecesores, y una producción que, con “Born”, su anterior Cd, alcanzó cotas muy altas. Para este nuevo Cd, que continúa con ese aire desenfadado de la banda de Vince Clark y Andy Bell, se han añadido elementos más retro, incluso ligeros toques EBM que traen a la memoria la etapa dorada del sello Machinery (“Suicide Bomb”), además de guitarras que agregan algo de contundencia a este perfecto giro que el dúo nos ha traído en esta nueva entrega. Por supuesto que ese aire “erasuriano” se respira en muchos cortes (“The Silicon Teens”, “Fashion Fauxs”), con esas inmortales melodías de su primera época, pero ahora, sin ningún género de dudas, los situaría en un punto medio entre los Depeche del “Some great Reward”, como demuestran en “Lost in Lust”, la Human League o los Elegant Machinery (“Hardline”) y las citadas de Erasure, sobre todo en el apartado vocal y en cortes como “Secondary You”, que es increíble, además del resto, entre los que también destaco “Invincible” y “Fading Inside”, ambos dignos de oirse en una buena sesión. Además, incluyen una nueva versión de “Bound”, tema que apareció en “Beyond Here and Now” (también fue single de adelanto), su tercer Cd, esta vez interpretada bajo la óptica general de este “The Blitz”. Lo que esta claro es que, lejos de irse por el camino más actual, Neuropa han sumergido su estilo entre los ecos del tecnopop más clásico, trayendo a la memoria toda esa etapa dorada del pop de los ochenta, esta vez con tecnología actual y una producción que ha conseguido el “más difícil todavía”. Un disco genial, divertido, muy bien hecho y obligado en todos los huecos de las mejores estanterías synth pop que existan. Lo firmo donde sea. |
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