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SNAKE SKIN
"Canta´tronic"

2006 Hall of Sermon CD

Antes que nada he de decir que este Cd del proyecto paralelo del señor Tilo Wolff, o lo que es lo mismo, el señor Lacrimosa, en principio lo adquirí no pensando en que fuera mío, sino para regalar a un amigo, pero la curiosidad me hizo abrirlo para echarle una escucha y ver hasta dónde se había hundido este suizo que un día alzó la bandera de la evolución del movimiento gótico, acuñando un estilo que, bebiendo de influencias sinfónicas, unía elementos clásicos del rock oscuro que hasta entonces era lo que había en esta onda. Eso fue a comienzos de los noventa, con discos que hoy en dia continúan siendo imprescindibles por su calidad y originalidad, y hablo de “Angst”, “Einsamkeit” y el imprescindible “Satura”. Lo que vino después, y que me perdonen los fans que posee este hombre actualmente, no fue, ni será, nada reseñable con respecto a lo anterior. Con esto doy por zanjado el tema Lacrimosa, centrándome en la sorpresa que ha supuesto para mí este segundo trabajo de Snake Skin, y sintiendo mucho haber herido a sus acólitos actuales, pero sé que esto es una opinión bastante extendida, sobre todo para los que le seguíamos en sus prometedores comienzos. Sólo hay que escuchar y comparar.

El caso es que, este nuevo Cd de título rimbombante a la par que hortera, tras sonar en mi reproductor ha supuesto un halo de esperanza por mi parte para la mente creadora del Tilo Wolff, y por qué no decirlo, un voto de confianza por lo menos para este proyecto cuyo primer disco no fue nada del otro Jueves, aunque la historia se ha roto con “Canta´tronic”, un álbum repleto de sentimiento, aires góticos y mucha electrónica, y no es por el hecho de que haya compuesto un disco tecnificado, sino por haber conjugado estos elementos con la maravillosa voz operística de Kerstin Doelle, además de haber producido un disco imprevisible, que tan pronto te sumerge en la melancolía más cercana para los viejos fans (“StoneColdHands” o “Still not Home”, excelentes) como estalla en cortes de puro electro-gothic ideal para abrir una sesión de estas características o sencillamente, escoger un tema apoteósico como “Etterna” (mi favorito), “Bite me” o “Mortal Life”, donde se combinan esas voces operísticas junto a los que firma Tilo en la parte vocal, quien tan pronto se torna gótico como distorsiona la voz sumando una contundencia sorprendente en varios fragmentos del disco, como en “The eternal”, de resultado sublime. Hay también espacio para las atmósferas más calmadas, como en “La Force” o “Manora”, cantadas por Kerstin, llenas de melodías perfectamente elaboradas y sonidos electrónicos flotantes. Y sí, también hay alguna que otra guitarra, pero como medio de apoyo y sin desembocar en las bacanales heavy´s del Lacrimosa post-Satura, sino más bien al contrario, este es el caso de “Tourniquet”, de percusión contundente y voz distorsionada, otra prueba más de la versatilidad del disco, que se cierra con “Recall II”, perfecto corte acompañado de un órgano de iglesia para los nostálgicos.

Esta edición en digipack se acompaña de tres remixes, dos de ellos en plan radio edit, “Bite me” y “Etterna”, y un fantástico remix de FAQ de nuevo de “Etterna”, esta vez desde una perspectiva más próxima a la del grupo.

Snake Skin con este segundo trabajo ha conseguido hacer un discazo con mayúsculas, alejado del originario estilo de Lacrimosa (por algo es un proyecto), pero con un mínimo de cordura y buen hacer compositivo, lo cual ha hecho que crea en las reconciliaciones y que, de paso, se lo recomiende sin reservas a los fans de la primera trilogía de Lacrimosa y a todo aquel que le guste el electro-gothic modernista bien hecho. Parafraseando al inefable Vampiro de Barrio Sésamo, como el rico helado de piña, “para el niño y la niña”. Por cierto, al final mi amigo se quedó sin regalo. No sé si lo entendió, aunque me disculpo igualmente.

 

NECROPOLIS