![]() |
|||
|
LAS MOMIAS DE GUANAJUATO
No podíamos olvidar en nuestro deambular por los santuarios de hueso y pellejo acartonado uno de los sitios más interesantes para los necrófilos lectores de nuestra web, el museo de las Momias de Guanajuato. Por una vez nos alejamos del siniestro continente Europeo para darnos un paseo por la tierra de Pancho Villa, concretamente en el histórico estado de Guanajuato a sólo 20 minutos de Méjico D.F. si vamos en avión ó 25 minutos por carretera. El origen de las momias del museo se remonta al siglo XIX, cuando se decide expandir el viejo cementerio hacia el otro lado de la colina debido al alto número de muertos por causa del cólera, donde, al parecer, sin que haya sido comprobado científicamente, el suelo arcilloso así como la altitud y una buena ventilación del lugar favorecieron la desidratación natural de los cadáveres tanto en la tierra como en los nichos. La primera momia descubierta fué la de un doctor francés, un tal Remigio Leroy, al que exhumaron tras los cinco años de rigor. Su cuerpo casi intacto fué exhibido como curiosidad, ritual que fué seguido cada vez que aparecía un cadaver en buen estado de conservación.
Se dice que muchos muertos fueron enterrados aún con vida, por miedo a la peste. De ahí que muchos presenten una mueca retorcida, un rictus de dolor y sufrimiento indescriptible .
Recientemente, el Museo de las Momias de Guanajuato, ha sido remodelado para la mejor conservación de los cadáveres y alberga 109 momias de las miles que han sido desenterradas hasta el año 1983, muchas de las cuales han sido sacadas del país. Actualmente se muestran en un sus respectivas vitrinas y se controla la temperatura y la humedad de las salas. Antiguamente eran exhibidas en un panteón sin protección alguna, lo que propiciaba que la gente destrozara los cadáveres para llevarse un trozo de recuerdo, o para comprobar su autenticidad. Como curiosidad, el museo presume de tener la momia más pequeña del mundo, un feto de apenas 20 centímetros, que antiguamente se exhibía junto a su madre. Muchas momias llevan la vestimenta con la que fueron enterradas.
Tambien encontramos en el museo una exposición de fotografías de gente muerta, cuando, en el siglo XIX, se tenía la insana costumbre de fotografiar a sus parientes muertos .
|
|||
|
|
|||
|
|
|
||
|